Repoblar la sabana con ejemplares puros de Angus, originarios de Argentina y Escocia. Recrear las principales condiciones de la pampa a partir de la pródiga fertilidad de la sabana. Asegurar la provisión de agua en cantidad y calidad suficientes. Desarrollar la producción propia del forraje. Esos fueron algunos de los requisitos a los que debimos responder para lograr en Cundinamarca la mejor carne del mundo.
Si hace dos años se nos hubiera hablado de criar ganado Angus y recrear no sólo reproducir, sino recrear las características de la pampa húmeda en nuestras tierras templadas, nos habría parecido imposible. Hoy, quien visite la “estancia” del CIBRe en el Sisga, único proyecto de producción de carne Angus argentino-escocesa en Colombia, verá que esto es posible.